Los concentrados o piensos compuestos son una forma excelente de proporcionar a los caballos la energía y los nutrientes adicionales necesarios para alcanzar un nivel óptimo de condición física.
Existe una gran cantidad de concentrados, equilibradores y formatos, y comprender cuál se adapta mejor a tu caballo depende de varios factores:
- Condición corporal.
- Edad.
- Salud dental.
- Tipo de actividad.
- Carga de trabajo.
- Personalidad.
- Estado reproductivo.
- Estación del año.
- Calidad de pastos y forrajes.
La cantidad diaria recomendada de concentrado para dar a un caballo varía del 0’15% al 1% de su peso corporal total. Al aparato digestivo del caballo llegan pequeñas cantidades de alimento a lo largo del día y son el estómago y el intestino delgado los encargados de la descomposición y absorción de la porción de grano (concentrado) de la dieta. Los concentrados nunca deben superar los 3 kg en una sola ración y, si es posible, deben dividirse en tres tomas a lo largo del día.
Si estás alimentando a tu caballo tanto con heno como con granulados, debes suministrar el forraje primero para facilitar la transición lenta y una buena digestión en el intestino delgado; ya que si el concentrado pasa demasiado rápido,el pH del ciego puede volverse demasiado ácido, matando las bacterias buenas y posiblemente causando laminitis o cólicos.




